Se encuentran la Cruz y la Espada, uno de los mayores símbolos de la historia humana. Si bien la Cruz no logró detener las guerras, a menudo nos conduce hacia la salvación, incluso en contra de nuestra voluntad. A través de archivos de vídeo únicos y desconocidos, la película revela cómo, tras cada conflicto sangriento, las personas se vuelven literalmente hacia la Cruz.
La Cruz de Aquisgrán, forjada en 1946, aún es portada por algunas personas en las ciudades alemanas, pesando 150 kilos. Aunque la Cruz de Coventry, hecha de dos trozos de madera negra quemada, parecía poco atractiva, se convirtió en un símbolo de reconciliación en Inglaterra. La peregrinación de las cruces de 1946 en Vezelay, una ciudad francesa, ha caído en el olvido en la actualidad. En aquel entonces, todas las naciones, tanto vencedoras como víctimas, conscientes de que iban a habitar en una Europa devastada por la guerra, realizaron esta peregrinación penitencial, llevando cruces de madera a la antigua catedral. En 1946, Europa podía unirse como un continente cristiano, una realidad totalmente distinta a lo que sucedió dos décadas después.
En el docu-drama "¿Cruz o espada?", se presentaron por primera vez los relatos de Wolfgang Borchert, un clásico de la literatura alemana y destacado exponente del expresionismo. Un soldado alemán de la Segunda Guerra Mundial, como cualquier ser humano, traza su camino hacia la Cruz.